De la selva el Rey de la jauría
Zapatero es de nuevo el Rey de la Selva, todos los esperábamos. Nada de nuevo. Por otro lado no sé si es cierto lo que afirma el diario alemán Spiegel acerca de que “Zapatero ha dejado de ser Bambi para convertirse en el Rey de la Selva” o si, por el contrario, la selva ya no es tal y ha dejado su lado más salvaje rebajando el listón para quienes pretenden gobernarla; quizá Zapatero siga siendo un Bambi con aspiraciones de León que logra el trono de la selva debido a la ausencia de uno verdadero. Rubalcaba sigue por tanto y como siempre tras un cómodo y tupido telón de discreción. Centrémonos en el tema, la noche estuvo concurrida en todos los frentes. Mientras la muchedumbre a las puertas de Ferraz, sede del PSOE, coreaba aquello de que “la niña de Rajoy era socialista”, éste seguiría a lo suyo de quitarse los votos por los despachos de la Calle Génova, sede del PP. Hoy Acebes desviaba las preguntas de los periodistas sobre el futuro del líder de los populares, quizá también porque dichas preguntas se podrían referir de refilón a toda su generación, es decir el gabinete del cuaderno azul, el gabinete de Aznar. La respuesta de Acebes fue clara, “pregúnteselo mañana a él mismo”. Por lo visto nadie sabe si le cambiarán de jaula. Se siente el aire condensado y nadie quiere abrir las ventanas en el PP para que alguien pueda irse o que, aún peor, por miedo a pueda entrar el “coco”, llámese también Gallardón, a la voz de: ¡Os lo advertí! a pretender gobernar la manada y poner un poco de orden en esa jauría alejada de la selva. Las primeras semanas de la recién inaugurada era de la anticrispación se presentan interesantes y convulsas. Esperemos que nadie se crispe o se coma las uñas hasta atragantarse. Un ejemplo lo encontramos en los abismos de Izquierda Unida. Llamazares se va tras el estrepitoso fracaso de su partido. Lo mismo hace Puigcercós con las filas de ERC tras conocer los resultados electorales de anoche. ¿Será verdad eso que decían las pijas de las perlas en Génova acerca de que existen dos Españas? Sólo dos, parece poco para tan basto espacio. ¡Ancha es Castilla! En cualquier caso decir Puta Ezpaña o Putas Ezpañas será lo mismo para el genial Dragó que abandonará el Diario de la noche para darle otra vuelta de tuerca a tanto cambio de panorama y por estar siempre en la onda de todo, que no es poco para su edad. ¿La gente, el pueblo que hace, se va o se queda? Parece que ni lo uno ni lo otro, se mantienen viendo con distancia televisiva y con agitada conversación como el panorama político se balancea calmo sobre una balsa de agua. Muy lejos estamos los ciudadanos mediterráneos de entender la política de un modo leve como sucede en el norte de Europa o en el Japón, lugares dónde la política, sin dejar de ser importante, no llega a ser una representación de las pasiones y vicios del pueblo y dónde los políticos son considerados poco más que funcionarios administradores, casi meros contables encorbatados. La gente toma el café tranquila en los bares viendo como la vivienda privada se abarata y como Zapatero encalomado al más alto monte de la jungla les dice querer gobernar “para todos y, sobre todo para los que no tienen de todo”, sin duda interesante y bien pensada frase para quién sin saber muy bien si está en la selva salvaje o si se trata de un Zoo variopinto de ensayos de probeta pretende no fallarle a un montón de gente que ha depositado en él su ilusión.